Mostrando entradas con la etiqueta necrópolis medieval. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta necrópolis medieval. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de noviembre de 2010

Intervención arqueológica en área en el patio segundo del Cementerio Municipal de Guadalajara



A inicios del mes de noviembre del presente año 2010, se ha reanudado la intervención arqueológica, que se inició con una primera fase de sondeos arqueológicos realizada en la primavera pasada, en el patio segundo del Cementerio Municipla de Guadalajara. Como ya comentamos en otra entrada anterior, los indicios sobre la existencia de necrópolis de cronología medieval, bajo el cementerio contemporáneo, se vieron confirmados al aparecer una veintena de enterramientos, que fueron fechados a finales del siglo XIII e inicios del XIV, gracias al hallazgo de una moneda acuñada en esas fechas y que se encontraba en el interior de una de las unidades funerarias excavadas.

En la presente intervención en área se ha ampliado la superficie excavada mediante dos amplios sondeos en la primera fase, de los 55 m2, a algo más de un centenar en los dos cuadrantes sobre los que se desarrolla la excavación. Por el momento se ha retirado mediante retroexcavadora un espesor cercano a los dos metros, unidad estratigráfica que contenía las sepulturas contemporáneas, que habían sido retiradas previamente por el personal del cementerio (excepto en algún caso de las sepulturas situadas en una cota inferior.

Varias son las unidades funerarias de cronología medieval identificadas en esta nueva fase, presentando las mismas características que las excavadas en la fase anterior, cuales son el deficiente estado de conservación de los restos óseos, así como la alineación y disposición de los sepulcros y la ausencia de cubiertas u otra estructura de revestimiento de las sepulturas. No obstante confirmamos la cronología medieval de las inhumaciones, constituyendo parte del mismo conjunto documentado en la fase anterior.

lunes, 24 de mayo de 2010

Síntesis de la intervención arqueológica realizada en el patio segundo del Cementerio de Guadalajara



En la primera mitad del mes de mayo hemos realizado una intervención arqueológica en el patio segundo del Cementerio de Guadalajara. Esta intervención ha sido promovida por el Excmo. Ayuntamiento de la ciudad y han confirmado algunas noticias y hallazgos antecedentes realizados en este lugar hace muchos años. Tras nuestras labores se ha confirmado la existencia de una necrópolis de inhumación, que al juzgar por el hallazgo de una moneda de cobre en una de las estructuras funerarias, podría fecharse entre finales del siglo XIII e inicios del XIV, siendo por tanto indicio de la inédita necrópolis mudejar de la Guadalajara bajomedieval. Agradecemos a D. Ildefonso Ramírez y a D. Miguel Ángel Cuadrado la lectura de la moneda y su atribución de fecha.

La intervención se ha planteado sobre el patio segundo, llamado Virgen de la Soledad, con la excavación de dos zanjas, una en forma de “L” con su brazo menor de seis metros y medio de longitud y el mayor de trece. La segunda de las zanjas excavadas tiene una longitud de diez metros, siendo su anchura de dos, idéntica a la expuesta en primer lugar. Estas zanjas han sido excavadas mediante medios mecánicos hasta una profundidad de dos metros, para continuar la excavación manual a partir de esa cota. 
En el área sondeada, de casi sesenta metros cuadrados, han aparecido indicios de una veintena de estructuras funerarias, consistentes en fosas excavadas directamente en el estrato natural de arcillas, orientadas prácticamente en sentido norte - sur (los pies de las fosas se orientan ligeramente al noreste) y con la presencia de individuos inhumados en decúbito supino, aunque con la cabeza vuelta hacia el este, es decir sobre la mejilla derecha. La conservación de los restos óseos es bastante deficiente, quedando en la mayoría de las ocasiones las extremidades superiores e inferiores, además de fragmentos de cráneo y esporádicamente costillas, manos y pies. Cinco de las fosas aparecen con su planta completa, mientras el resto hasta la veintena se hallan bajo los perfiles que quedan tras la retirada de las tierras que albergaban las sepulturas contemporáneas. 
Además de la citada moneda, en el interior de las fosas han sido recuperados escasos fragmentos de cerámica medieval, en su mayoría posiblemente de cronología hispanomusulmana, así como u anillo de bronce que tenía uno de los inhumados en su mano derecha. Por tanto esta necrópolis supone el primer indicio de un cementerio bajomedieval en la ciudad de Guadalalara y viene a unirse a otras de similar cronología, como la aparecida en la Vega Baja de la ciudad de Toledo.

viernes, 7 de mayo de 2010

Necrópolis medieval inédita en la ciudad de Guadalajara


Desde inicios del presente mes de mayo se desarrolla una intervención arqueológica en el Cementerio de la ciudad de Guadalajara, promovida por el Excmo. Ayuntamiento de la ciudad. En el patio segundo, también llamado de la Soledad, y en dos espacios rectangulares de unos ciento cincuenta metros cuadrados cada uno, se han trazado dos unidades de sondeo arqueológico. En el espacio situado al norte se ha excavado una zanja de dos metros de anchura en forma de “L” con un su brazo más corto situado en el extremo norte y el más largo junto al extremo este. Esta zanja tiene un desarrollo de casi veinte metros de longitud y para su apertura se ha utilizado una retroexcavadora de pequeño tamaño, propulsada sobre cadenas de goma y cazo de filo liso, con el que se ha retirado un espesor de unos dos metros de tierra que habían contenido anteriormente sepulturas contemporáneas de carácter temporal, de las que se habían retirado previamente los restos, quedando las huellas de las tres filas de inhumaciones en cada sepulcro. En el otro sector situado al sur se trazó una zanja de doce metros de longitud e igual anchura y profundidad de la anteriormente reseñada. Para evitar la acumulación de tierras hemos contado con el concurso de un “dumper” que durante seis jornadas ha retirado un total de unos 125 metros cúbicos de tierra que han sido depositados en un área facilitado al efecto por los responsables del camposanto.


Una vez llegado al nivel natural, compuesto por arcillas compactas, pudimos observar la presencia de unas manchas alargadas de color oscuro y orientadas diagonalmente respecto a los ejes de las unidades de sondeo arqueológico, que a su vez eran paralelas al trazado general del viario del cementerio. Una vez fotografiadas y ubicadas en un plano a escala 1:20 han sido excavadas, comprobándose la presencia de al menos 16 unidades funerarias, es decir sepulcros con presencia de restos humanos. No todas estas unidades se hallan completas, sino que la mayoría se halla integrada bajo los perfiles que han quedado tras la retirada de la tierras de las sepulturas temporales. No obstante los restos óseos, en general mal conservados, evidencian la inhumación de los individuos con orientación sur - norte casi perfecta y la cabeza recostada sobre su lado derecho, de forma que el rostro quedaba mirando al este. También se observa flexión en las piernas y brazos cruzados sobre el vientre, lo que nos hace pensar en una necrópolis medieval, posiblemente hispanomusulmana. No obstante la distinta orientación de alguno de los inhumados, así como la rotura de algunos de los sepulcros para depositar aquellos cuerpos, plantea la hipótesis de otra necrópolis superpuesta puntualmente a la primera y con población de otro grupo social, cual pudiera ser el sefardí ya que nos encontramos en el solar del primitivo “Castil de los Judíos” o primigenia judería de la ciudad.
Esta necrópolis, situada bajo el cementerio actual que tiene su origen a mediados del siglo XIX, constituye la primera documentación “in situ” de los cementerios que debieron existir en la Guadalajara medieval y de los que se tenían algunas noticias, aunque nunca se había hallado testimonio arqueológico. Precisamente muy cerca del lugar de nuestra intervención se halla el sepulcro de D. Miguel Mayoral, escritor y alcalde de la ciudad que falleció en 1901 y a cuya pluma debemos algunos de los indicios de estas necrópolis medievales. La intervención arqueológica ha sido encargada por el Excmo. Ayuntamiento de Guadalajara a la firma CASTRVM patrimonio histórico S.L. y está dirigida por la arqueóloga Consuelo Vara Izquierdo, participando José Martínez Peñarroya en las tareas de documentación del registro arqueológico.