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jueves, 9 de agosto de 2012

Iniciado control arqueológico de movimiento de tierras en c/ Cervantes 5 de Guadalajara


A inicios de esta semana han concluido las labores de pilotaje en el solar situado en c/ Cervantes nº 5 de Guadalajara. Esta fase de la cimentación también ha sido supervisada arqueológicamente pudiendo constatar la inexistencia de paramentos de la Edad Moderna en el sector este del solar.

En el ángulo sureste quedó una unidad estratigráfica sedimentaria que no fue excava por motivos de seguridad. Una vez realizada la pantalla de pilotes en ese punto hemos acometido la excavación de la unidad. Tienen planta circular y un diámetro cercano a los dos metros. El material recuperado se compone principalmente de fragmentos de teja y cerámica fragmentada de cronología bajomedieval. En la imagen podemos apreciar uno de los restos de ataifor decorado en verde-manganeso.

Por otra parte en la fase de pilotaje se ha detectado la presencia de algunas galerías situadas a una cota de unos 4 metros por debajo de la superficie actual. Proseguimos nuestro seguimiento arqueológico del que tendrán próximas noticias.

viernes, 22 de abril de 2011

Síntesis de la excavación arqueológica en área realizada en c/ Cervantes nº 5 c/v a Luis de Lucena de Guadalajara

En la segunda mitad del mes de febrero del presente año 2011 se ha realizado la excavación arqueológica en área en el solar situado en la confluencia de las calles Miguel de Cervantes y Luis de Lucena de Guadalajara. Anteriormente habíamos realizado tres sondeos arqueológicos distribuidos regularmente sobre la superficie del inmueble, detectando la presencia de restos de estructuras subterráneas, posiblemente bodegas datables en la Edad Moderna. 
La fase de excavación arqueológica se ha realizado mediante la retirada con retroexcavadora de tipo giratoria de los sedimentos que recubrían la superficie del solar y que procedían del derribo de la edificación anterior, fechada en el año 1935 según proyecto de construcción consultado en el Archivo del Excmo. Ayuntamiento de Guadalajara. Una vez retirado este estrato compuesto de escombro reciente, se realizó la excavación de los rellenos de las estructuras subterráneas detectadas, mediante el empleo de retroexcavadora de tipo “mini” y retirada de tierras mediante “dumper”. También se excavaron los sedimentos que habían sido aportados en el primer tercio del siglo XX para regularizar la superficie de solar. Estos sedimentos se componían de escombros fechados en el momento citado y que cubrían grandes espacios sobre el terreno natural en prácticamente todo el ángulo noroeste del inmueble.
Además de los restos de cimentación del edificio fechado en el año 1935, compuesto principalmente por las líneas de fachada a las calles Miguel de Cervantes y Luis de Lucena y la fachada posterior que atraviesa el solar en su mitad, en sentido este - oeste. se ha documentado la presencia de los restos de cimentaciones de una casa situada bajo la anterior. En el centro del solar aparece un pavimento de guijarros, alterado por las cimentaciones del siglo XX, donde todavía se halla al parecer “in situ” una de las basas del patio columnado que debió de levantarse en el lugar. Además de esa pieza de cantería se han recuperado otras tres basas, dos capiteles y un fragmento de fuste liso, todos realizados en piedra caliza y de morfología - en especial los capiteles - que los alejan de las piezas de tipo “renacentista” y “alcarreña” y los situarían en momentos posiblemente barrocos. No obstante estos capiteles de tipo “toscano” es uno de los indicadores cronológicos de los que disponemos para fechar los restos de esta casa (que denominamos Casa II, para diferenciarla de la Casa I, de fecha absoluta en 1935).
A esta Casa II también podemos atribuir las dos estructuras subterráneas aparecidas. Hemos de hacer la salvedad que tras las consultas efectuadas en el Archivo del Excmo. Ayuntamiento de Guadalajara, hemos hallado documentos sobre la ampliación de la calle Miguel de Cervantes a finales del siglo XIX, denominada entonces calle del Estudio a cuyo núm. 4 correspondería el solar que nos ocupa. También, y con motivo de la construcción de la Casa I, se amplió la calle Luis de Lucena, por lo que las fachadas oeste y sur de la Casa II se hallan seguramente bajo el centro de las dos actuales calles. Por tanto hasta el momento podemos afirmar que posiblemente a inicios del siglo XVII se edifica una casa con patio central columnado y al menos tres crujías, una recayente a la calle Luis de Lucena, otra a la calle Miguel de Cervantes y una tercera junto a la actual medianería este del solar. Una cuarta crujía seguramente se hallaría situada junto a la actual medianería norte del solar, aunque aquí por las regularización de la superficie realizada en el primer tercio del siglo XX, no hemos apreciado aún la cimentación de esta Casa II. 
Una de las estructuras subterráneas aparecidas se halla en la esquina suroeste, con la presencia de los restos de una escalera y de un muro de piedra caliza con verdugadas de ladrillo, que sería posiblemente el límite sur del patio columnado. La planta de esta estructura subterránea tiene forma de “L” y seguramente estaría dedicada a bodega, pues aparece una tinaja de mediano tamaño posiblemente “in situ”. Destaca también otra estructura subterránea, a la que se accede por los restos de una escalera situada bajo el “portal” del norte del patio columnado - lugar donde posiblemente se situaría también la escalera de subida a la planta superior. Esta estructura ha sido excavada en su mitad norte (hasta la cimentación de la Casa I que la atraviesa) debido a la imposibilidad de acumular tierras en la cercana Plazuela de D. Pedro y por motivos de seguridad al hallarse bajo la medianería este del solar. En esta estructura subterránea se aprecia la cimentación de sus paramentos mediante arcos de descarga realizados en ladrillo, así como cajas de mampostería y tapial en el paramento este. También se aprecia la huella de la bóveda de ladrillo, en el paramento norte, donde existe una hornacina recercada de ladrillo. El suelo se resuelve a base de ladrillos aparejados en “espiga”, por lo que podemos reseñar las dimensiones básicas de este subterráneo, que se correspondería con la crujía este de la Casa II y posiblemente soportaría la cimentación de la habitación principal de la casa o “palacio” según el modo documentado en las casas toledanas de la Edad Moderna.
Como ya hemos comentado se ha realizado la excavación de ambas estructuras, aunque en la relatada en último lugar no se ha completado por los motivos aducidos. Quedaría pues por documentar los paramentos oeste y este en la mitad sur de la estructura, es decir el sector que se correspondería con el ángulo sureste del solar. Para ello debería realizarse la excavación mecánica desde la calle Miguel de Cervantes para extraer el sedimento sobre el paramento oeste y sobre el interior de la estructura, mientras que el paramento este debería ser liberado mediante el sistema de “bataches” ya que se encuentra bajo la berma de un metro de anchura que se ha dejado junto a las medianerías norte y este de solar. 
A modo de conclusión hemos de reseñar, además de agradecer la excelente disposición de la empresa promotora para desarrollar las labores de excavación arqueológica, así como en previsión de los medios necesarios para la misma, la imposibilidad por el momento de completar la excavación arqueológica en el ángulo suroeste del solar. Los restos de la Casa II se sumarían a los edificios palaciegos conocidos en la ciudad de Guadalajara, que aunque seguramente derribado a mediados del siglo XIX (en el plano de Coello no figura edificado), si nos demuestra la ocupación de este sector de la ciudad por la emergente burguesía barroca alcarreña.

martes, 9 de noviembre de 2010

Intervención arqueológica en área en el patio segundo del Cementerio Municipal de Guadalajara



A inicios del mes de noviembre del presente año 2010, se ha reanudado la intervención arqueológica, que se inició con una primera fase de sondeos arqueológicos realizada en la primavera pasada, en el patio segundo del Cementerio Municipla de Guadalajara. Como ya comentamos en otra entrada anterior, los indicios sobre la existencia de necrópolis de cronología medieval, bajo el cementerio contemporáneo, se vieron confirmados al aparecer una veintena de enterramientos, que fueron fechados a finales del siglo XIII e inicios del XIV, gracias al hallazgo de una moneda acuñada en esas fechas y que se encontraba en el interior de una de las unidades funerarias excavadas.

En la presente intervención en área se ha ampliado la superficie excavada mediante dos amplios sondeos en la primera fase, de los 55 m2, a algo más de un centenar en los dos cuadrantes sobre los que se desarrolla la excavación. Por el momento se ha retirado mediante retroexcavadora un espesor cercano a los dos metros, unidad estratigráfica que contenía las sepulturas contemporáneas, que habían sido retiradas previamente por el personal del cementerio (excepto en algún caso de las sepulturas situadas en una cota inferior.

Varias son las unidades funerarias de cronología medieval identificadas en esta nueva fase, presentando las mismas características que las excavadas en la fase anterior, cuales son el deficiente estado de conservación de los restos óseos, así como la alineación y disposición de los sepulcros y la ausencia de cubiertas u otra estructura de revestimiento de las sepulturas. No obstante confirmamos la cronología medieval de las inhumaciones, constituyendo parte del mismo conjunto documentado en la fase anterior.

domingo, 31 de octubre de 2010

Sondeos arqueológicos previos en calle Miguel de Cervantes 5 de Guadalajara

En la última semana del mes de octubre hemos dirigido la intervención arqueológica realizada en c/ Miguel de Cervantes nº 5 de Guadalajara. En el solar se levantaba con anterioridad la casa del fotógrafo Camarillo, levantada en la primera mitad del siglo XX, cuya planta ocupaba la mitad del total de la superficie, siendo la mitad trasera un antiguo jardín.

Planteamos la excavación mecańica de tres sondeos de 3 x 2 m., uno situado al noreste, otro central,, coincidiendo con el límite la antigua edificaciòn y por fin otro al sur, junto a la calle Miguel de Cervantes. En el primero aparecieron las raices de dos árboles, así como restos de fñabrica de ladrillo contemporáneo, cual era una arqueta y restos de conducciones de agua mediante tuberñia de plomo. En el sondeo central aparecieron restos del desagüe de la vivienda, con un tubo de cemento que cruzaba la arte sur de sondeo. También hemos de reseñarla presencia de potentesl rellenos de tierras de color oscuro, entre los que apareció una pieza de cantería, posiblemenre parte de una puerta o ventana. Por fin en el tercer sondeo excavado se hallaron los restos de bodegas subterráneas con la cubierta hundida, posiblemente ya por la construcción de la casa de Camarillo. Además pudo identificartse parte de los paramentos de estas bodegas, de fábrica de mampostería con verdugadas de ladrillo. Pensamos que podría fecjarse en el siglo XVIII, a tenor del módulo de los ladrillos y las propias características de la fábrica.

En definitiva y por el momento no podemos reseñar hallazgos de relevancia en dicha intervención, ya que tampoco se han localizado depósitos sedimentarios con presencia de material arqueológico, cual es el caso de otras intervenciones realizadas por nosotros en la ciudad de Guadalajara.

lunes, 24 de mayo de 2010

Síntesis de la intervención arqueológica realizada en el patio segundo del Cementerio de Guadalajara



En la primera mitad del mes de mayo hemos realizado una intervención arqueológica en el patio segundo del Cementerio de Guadalajara. Esta intervención ha sido promovida por el Excmo. Ayuntamiento de la ciudad y han confirmado algunas noticias y hallazgos antecedentes realizados en este lugar hace muchos años. Tras nuestras labores se ha confirmado la existencia de una necrópolis de inhumación, que al juzgar por el hallazgo de una moneda de cobre en una de las estructuras funerarias, podría fecharse entre finales del siglo XIII e inicios del XIV, siendo por tanto indicio de la inédita necrópolis mudejar de la Guadalajara bajomedieval. Agradecemos a D. Ildefonso Ramírez y a D. Miguel Ángel Cuadrado la lectura de la moneda y su atribución de fecha.

La intervención se ha planteado sobre el patio segundo, llamado Virgen de la Soledad, con la excavación de dos zanjas, una en forma de “L” con su brazo menor de seis metros y medio de longitud y el mayor de trece. La segunda de las zanjas excavadas tiene una longitud de diez metros, siendo su anchura de dos, idéntica a la expuesta en primer lugar. Estas zanjas han sido excavadas mediante medios mecánicos hasta una profundidad de dos metros, para continuar la excavación manual a partir de esa cota. 
En el área sondeada, de casi sesenta metros cuadrados, han aparecido indicios de una veintena de estructuras funerarias, consistentes en fosas excavadas directamente en el estrato natural de arcillas, orientadas prácticamente en sentido norte - sur (los pies de las fosas se orientan ligeramente al noreste) y con la presencia de individuos inhumados en decúbito supino, aunque con la cabeza vuelta hacia el este, es decir sobre la mejilla derecha. La conservación de los restos óseos es bastante deficiente, quedando en la mayoría de las ocasiones las extremidades superiores e inferiores, además de fragmentos de cráneo y esporádicamente costillas, manos y pies. Cinco de las fosas aparecen con su planta completa, mientras el resto hasta la veintena se hallan bajo los perfiles que quedan tras la retirada de las tierras que albergaban las sepulturas contemporáneas. 
Además de la citada moneda, en el interior de las fosas han sido recuperados escasos fragmentos de cerámica medieval, en su mayoría posiblemente de cronología hispanomusulmana, así como u anillo de bronce que tenía uno de los inhumados en su mano derecha. Por tanto esta necrópolis supone el primer indicio de un cementerio bajomedieval en la ciudad de Guadalalara y viene a unirse a otras de similar cronología, como la aparecida en la Vega Baja de la ciudad de Toledo.

jueves, 13 de mayo de 2010

Arqueología bajomedieval y moderna en la ciudad de Guadalajara


En el área norte de la ciudad de Guadalajara estamos desarrollando una intervención arqueológica en la que se han documentado estructuras y recuperado materiales con cronologías bajomedievales, modernas y contemporáneas. El inmueble, en el que se construye un edificio de viviendas, se halla en la calle Juan Bautista Topete nº 8, que se abre a la denominada "Plaza Marlasca", estando situado en paralelo y al este de la calle Mayor, y por tanto intramuros del extinguido trazado fortificado de la ciudad. En el lugar se alzaba una construcción que databa del primer tercio del siglo XX que tenía un nivel de sótano situado en el centro de la superficie edificada, que al ser derribada, ha propiciado la intervención arqueológica que nos ocupa en estas líneas.

En el desarrollo de los trabajos de campo se han diferenciado varias fases. En una primera y al quedar al descubierto niveles de sedimentos y terreno natural no alterado junto a las medianerías sur, oeste y norte, se planteó una limpieza y documentación arqueológica de los perfiles de estos sedimentos, así como varios sondeos arqueológicos que se realizaron en el centro del área que ocupaba anteriormente el sótano  del edificio derribado. En esta primera fase pudieron identificarse varias estructuras arqueológicas, cuales fueron un pozo que contenía fragmentos cerámicos y materiales de construcción de cronología bajomedieval, además de dos estructuras subterráneas (silos amortizados de perfil acampanado) que habían sido cortados en el momento de construcción del referido sótano. También eran apreciables restos de cimentación de la edificación anterior, compuesta por un paramento de cajas de ladrillo rellenas de mampostería situados en la medianería este y que constituían la cimentación de la fachada derribada. En la siguiente fase se retiraron los sedimentos que permanecían junto a las tres medianerías que no eran fachada, momento en el que se excavaron los dos silos, así como se identificó un área de escombro con materiales fechables en el siglo XIX y un pozo relleno de abundantes fragmentos cerámicos de la misma cronología. Otros de estos pozos se encontraba en el ángulo noroeste y e encontraba revestido de ladrillo. Posteriormente se ha rellenado toda la superficie del solar para realizar un muro pantalla perimetral, del que en la actualidad se está terminando su viga de coronación.

La intervención está siendo dirigida por José Martínez Peñarroya y ha permitido conocer un fragmento del pasado bajomedieval, moderno y contemporánea del área intramuros norte de la ciudad de Guadalajara. 

viernes, 7 de mayo de 2010

Necrópolis medieval inédita en la ciudad de Guadalajara


Desde inicios del presente mes de mayo se desarrolla una intervención arqueológica en el Cementerio de la ciudad de Guadalajara, promovida por el Excmo. Ayuntamiento de la ciudad. En el patio segundo, también llamado de la Soledad, y en dos espacios rectangulares de unos ciento cincuenta metros cuadrados cada uno, se han trazado dos unidades de sondeo arqueológico. En el espacio situado al norte se ha excavado una zanja de dos metros de anchura en forma de “L” con un su brazo más corto situado en el extremo norte y el más largo junto al extremo este. Esta zanja tiene un desarrollo de casi veinte metros de longitud y para su apertura se ha utilizado una retroexcavadora de pequeño tamaño, propulsada sobre cadenas de goma y cazo de filo liso, con el que se ha retirado un espesor de unos dos metros de tierra que habían contenido anteriormente sepulturas contemporáneas de carácter temporal, de las que se habían retirado previamente los restos, quedando las huellas de las tres filas de inhumaciones en cada sepulcro. En el otro sector situado al sur se trazó una zanja de doce metros de longitud e igual anchura y profundidad de la anteriormente reseñada. Para evitar la acumulación de tierras hemos contado con el concurso de un “dumper” que durante seis jornadas ha retirado un total de unos 125 metros cúbicos de tierra que han sido depositados en un área facilitado al efecto por los responsables del camposanto.


Una vez llegado al nivel natural, compuesto por arcillas compactas, pudimos observar la presencia de unas manchas alargadas de color oscuro y orientadas diagonalmente respecto a los ejes de las unidades de sondeo arqueológico, que a su vez eran paralelas al trazado general del viario del cementerio. Una vez fotografiadas y ubicadas en un plano a escala 1:20 han sido excavadas, comprobándose la presencia de al menos 16 unidades funerarias, es decir sepulcros con presencia de restos humanos. No todas estas unidades se hallan completas, sino que la mayoría se halla integrada bajo los perfiles que han quedado tras la retirada de la tierras de las sepulturas temporales. No obstante los restos óseos, en general mal conservados, evidencian la inhumación de los individuos con orientación sur - norte casi perfecta y la cabeza recostada sobre su lado derecho, de forma que el rostro quedaba mirando al este. También se observa flexión en las piernas y brazos cruzados sobre el vientre, lo que nos hace pensar en una necrópolis medieval, posiblemente hispanomusulmana. No obstante la distinta orientación de alguno de los inhumados, así como la rotura de algunos de los sepulcros para depositar aquellos cuerpos, plantea la hipótesis de otra necrópolis superpuesta puntualmente a la primera y con población de otro grupo social, cual pudiera ser el sefardí ya que nos encontramos en el solar del primitivo “Castil de los Judíos” o primigenia judería de la ciudad.
Esta necrópolis, situada bajo el cementerio actual que tiene su origen a mediados del siglo XIX, constituye la primera documentación “in situ” de los cementerios que debieron existir en la Guadalajara medieval y de los que se tenían algunas noticias, aunque nunca se había hallado testimonio arqueológico. Precisamente muy cerca del lugar de nuestra intervención se halla el sepulcro de D. Miguel Mayoral, escritor y alcalde de la ciudad que falleció en 1901 y a cuya pluma debemos algunos de los indicios de estas necrópolis medievales. La intervención arqueológica ha sido encargada por el Excmo. Ayuntamiento de Guadalajara a la firma CASTRVM patrimonio histórico S.L. y está dirigida por la arqueóloga Consuelo Vara Izquierdo, participando José Martínez Peñarroya en las tareas de documentación del registro arqueológico.